sábado, 2 de junio de 2012

autenticidad y falsificación








Siempre me ha parecido un agravio comparativo con la arquitectura la valoración que hacemos, por ejemplo, de la orfebrería histórica. Ante una rica custodia cuajada de piedras preciosas nadie duda de su autenticidad por el hecho de que esas piedras no sean las originales. Si los avatares de la historia han obligado a reponerlas, sólo se requiere que sean tan preciosas como las originales, (protestaríamos, eso sí, si fueran reproducciones de materiales ordinarios) y que respondan al plan previsto por el orfebre que concibió la pieza original. Ahí está la Cruz de la Victoria de la cámara santa de la catedral de Oviedo (Asturias, España), destruida, expoliada y rehecha, que aún hoy estremece con su mensaje de antigüedad y belleza. ¿Por qué nadie duda de su autenticidad y sí de la propia cámara santa, también reconstruida después de la salvaje destrucción de 1934?

Antoni González Moreno-Navarro, informes de la construcción, volumen 43, nº 413, mayo/junio 1991, página 16. Transcripción de la conferencia impartida el 23 de mayo de 1991 en el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja de Madrid, la restauración de monumentos a las puertas del siglo XXI.

Notas complementarias

Sobre la Cruz de la Victoria
La Cruz de la Victoria es una joya de orfebrería religiosa en forma de cruz latina en la que reside, simbólicamente, la representación del Principado de Asturias (uno de los territorios históricos que conforman el Estado Español). Fue donada en el año 908 por el rey de Asturias Alfonso III el magno a la Catedral de San Salvador. La Cruz de la Victoria figura tanto en el escudo como en la bandera de Asturias. Según la tradición, la cruz de madera que se encuentra en el interior de la joya habría sido enarbolada en el año 722 por el rey D. Pelayo en la batalla de Covadonga, en la que las tropas asturianas derrotaron a las musulmanas en lo que posteriormente sería conocido como el inicio de la reconquista cristiana (siglo VIII) de la península ibérica.

Estudios realizados por los arqueólogos César García de Castro Valdés y Alejandro García-Álvares del Busto han probado no obstante que la citada cruz interior de madera procede de un árbol cortado durante el reinado del fundador de la cruz y no del siglo VIII. En cualquier caso estamos hablando de un trabajo del siglo X (más de 1000 años de historia).

Sobre la Cámara Santa de la Catedral de Asturias

La Cruz Victoria se encuentra permanentemente expuesta y protegida en la cámara santa de una capilla adosada a la catedral de Asturias. Fue construida a comienzos del siglo IX, en reconstrucción de una capilla anterior prerrománica destruida por los “invasores” musulmanes. Durante la revolución de Asturias de 1934, brutalmente reprendida posteriormente, fue volada con dinamita por revolucionarios socialistas. Posteriormente fue reconstruida de nuevo.

Recopilación: Luis Cercós (LC-Architects)
Buenos Aires – Madrid – Santiago de Chile